Entry: The end of the world is EA 7/20/2005



Mi queridísima Erea Palacios acaba de mandarme la nota de prensa oficial que cuenta oficialmente lo que ya es oficial desde antes de que alguien tuviera que traducir dicha nota oficialmente:

EA distribuye desde ahora Half-Life 2 y todos los productos de Valve de aquí a unos añitos. ¿Incluye eso a los Source-fuelled Sin Episodes que me tienen carcomido el cerebro por el retorno del sin par John R. Blade, y la fulgurante apuesta de Ritual por el juego episódico -promete, pero me parece caro-?

La respuesta, niños, es no.

Porque, de momento, EA no ha comprado Steam.

De momento. Pero siento una especie de temblor, modelo "primeros días del Apocalipsis". La política actual de EA parece ser la de robar productos a otras distribuidoras a golpe de eurodólar y, joder, no me parece justo. Ni bueno. Ni nada.

Gabe Newell, espero que sepas lo que estás haciendo.

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Ayer, además de ver a esa encantadora mujer, estuve en la presentación de Burnout: Legends y Burnout: Revenge para PSP y para PS2. Me encantó la presencia de un tipejo de Sony espiando que todo fuera correcto y que nadie se llevara la PSP -que deduzco de importación, aunque en teoría no es posible porque Sony quiere prohibir la presencia de PSPs de importación en nuestro país: ¡Sony, demanda a EA! a no ser que fuera una de las dos PSPs (really) que Sony tiene para prensa y marketing ahora mismo-. Creo que también sirvió para la brillante excusa que alguien de EA puso para explicar porque no podíamos ver Revenge en Xbox: "era, euh, más fácil mostrar la de PS2, sí".

Nos machacaron y remachacaron que era la primera vez que un juego de portátil permitía la descarga de contenido en otra consola con un único disco -"EA se ha dejado mucha pasta para esto"-, y un sordo rumor se extendía por el cosmos: "¿Y la DS qué?".

¿Qué puedo decir de ambos Burnout?

Tengan la consola que tengan, adquieran Revenge en cuanto se pueda -o septiembre, lo que llegue antes-: es el hermano hiperdesarrollado de Takedown, y jodidamente divertido. Además, cuando lo probé el lead designer se quedó boquiabierto, cuando hice un par de jugadas -como despegar del suelo con un coche de carreras tras un precioso combo y un inteligente uso de la física combinada con el turbo o, lo que es lo mismo, que me salió de pura coña-: "I've got to tell that to the testers". Me encantan los juegos donde puedes hacer cosas imprevisibles. En PS2, además, se ve como si fuera un juego de Xbox, y eso, es mucho decir.

Legends, vaya. Vaya. Apenas tiene tráfico, pero la sensación de velocidad está muy lograda. ¿Lo recomiendo? Hmmmm, esperen a ver cómo funciona en wifi. En monojugador no sé si merece tanto. Ya veremos, ya veremos. Es que es lo malo de la PSP: que ya lo he visto antes (lo mismo que paso con la resurrección del catálogo SuperNES para GBAdvance en los primeros tiempos y lo mismo que le pasa a la DS con la N64). Y sin poder jugarlo en el metro, pues no me hago a la idea de si sí o si no.

Por no variar, ni un café ni un canapé ni un trago de agua ni nada en dos horas de demostración sosa y aburrida. De ahí sacan el dinero para comprarle HL2 a Sierra.


Por otro lado, todos estamos de acuerdo en algo: o Sony saca baterías de alto rendimiento para la siguiente hornada de PSPs, o las van a pasar putas. 6 horas son pocas.

Muy pocas.

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